
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
GÉNESIS
LA CREACIÓN
Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra. La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. Y dijo Dios: ¡Que exista la luz! Y la luz llegó a existir. Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas. A la luz llamó “día” y a las tinieblas, “noche”. Y vino la noche, y llegó la mañana: ese fue el primer día.
Génesis 1:1-5 (NVI)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Las personas suelen preguntarse: “¿Quién creó el universo?” La teoría más aceptada por los científicos es la del Big Bang. Esta propone que, hace 13.800 millones de años todo nuestro universo estaba contenido en un punto inimaginablemente denso y caliente, mucho más pequeño que una partícula subatómica. En billonésimas de segundo, se expandió de forma gigantesca. Tras esa gran inflación, las partículas subatómicas se agruparon formando protones y neutrones, y posteriormente átomos. Esa organización de las partículas permitió a los fotones circular libremente, iluminando el cosmos con una luz tenue. Luego, 300 millones de años después, se formarían las estrellas.
Pero ¿de dónde salió la densidad y el calor? ¿Cuántos eventos tuvieron que coincidir perfectamente para que se formara un átomo? ¿Cómo es posible que, de un átomo, se formaran galaxias, planetas y seres humanos con cada órgano funcionando maravillosamente? Necesito más fe para creer que el universo se creó de la nada, que para creer que hay un ser supremo que creó los cielos y la tierra. Salmos 14:1 declara: “Dice el necio en su corazón: ‘No hay Dios’”.
En su idioma original, el hebreo, el libro de Génesis se llama Bereshit y empieza con la letra bet, cuya escritura en hebreo antiguo tiene forma de tienda o casa. Esto implica que El Señor creó un lugar de habitación para el hombre antes de crearlo, como un padre que con amor prepara la habitación de su hijo antes de nacer.
ORACIÓN
Amado Señor, creador del cielo, la tierra y de todo lo que en ella habita, cuán bueno eres Tú, que siendo tan grande te has fijado en nosotros, simples mortales. Ayúdame a exaltar tu nombre en toda circunstancia. En el nombre de Yeshúa. Amén.

Deja tu agradecimiento aquí:

