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DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #75
LO QUE SE PUEDE COMER Y LO QUE NO SE DEBE COMER
El Señor ordenó a Moisés y a Aarón que dijeran a los israelitas: De todas las bestias que hay en tierra firme, estos son los animales que ustedes podrán comer: los rumiantes que tienen la pezuña hendida y partida en dos (...) De todos los animales que viven en el agua, es decir, en los mares y en los ríos, ustedes podrán comer los que tengan aletas y escamas (...) Las siguientes aves ustedes las rechazarán y no las comerán, porque las considerarán animales inmundos: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina, toda clase de milanos y gavilanes, toda clase de cuervos, el avestruz, la lechuza, toda clase de gaviotas, el búho, el avetoro, el cisne, la lechuza nocturna, el pelícano, el buitre, la cigüeña, toda clase de garzas, la abubilla y el murciélago. A todo insecto alado que camina en cuatro patas lo considerarán ustedes un animal inmundo. Hay, sin embargo, algunos insectos alados que caminan en cuatro patas y que ustedes podrán comer: los que además de sus patas tienen zancas para saltar, y también toda clase de langostas, grillos y saltamontes.
Levìticos 11:1-3, 9, 13-22 (NVI)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
El Señor escogió al pueblo de Israel para ser un pueblo apartado, una nación distinguida. En este contexto, Dios les da instrucción acerca de qué es comida y qué no es comida, cuáles animales son limpios y aptos para comer y cuáles no.
Por muchos años se nos enseñó que Jesús, al morir y resucitar, “purificó a todos los animales”, pero, como lo hemos leído en páginas anteriores, Yeshúa no vino a borrar la instrucción del Padre, Yeshúa vino a cumplirla, ya que Él es la Palabra viviente.
La confusión surge cuando sacamos los versículos del contexto en el que están escritos. Un claro ejemplo de esto es la visión de Pedro descrita en Hechos 10, en donde Pedro ve una sábana con toda clase de cuadrúpedos, reptiles y aves. En la visión, Dios le habla a Pedro y le dice: “Mata y come”. Para esa época Yeshúa ya había resucitado, y vemos que de todos modos Pedro responde a Dios: “De ninguna manera, jamás he comido algo inmundo”, a lo que el Señor contesta: “Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro”.
Si seguimos leyendo el capítulo de Hechos 10, vemos que más adelante se explica esta visión: Pedro entendió que Dios no le estaba hablando de animales aptos para el consumo, sino de gentiles: “Ustedes saben muy bien que nuestra Ley prohíbe que un judío se junte con un extranjero o lo visite. Pero Dios me ha hecho ver que a nadie debo llamar impuro o inmundo”.
Podemos preguntarnos por qué Dios escogió como alimento a animales con las características detalladas en Levítico 11 y podríamos encontrar alguna respuesta en la ciencia: las conchas, por ejemplo, son verdaderos filtros del agua del mar, y el cerdo es un animal reservorio de múltiples enfermedades. Con todo, la realidad es que Dios demanda obediencia más que razonamientos.
Si quieres profundizar en este tema, te dejamos material complementario:
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Deuteronomio 14:3-21 ¿Comer o no comer? | Leyes alimentarias
ORACIÓN
Amado Padre, más allá de mis razonamientos, quiero obedecer tu Palabra, porque sé que todo lo que me aconsejas, es para mi propio bien. Gracias por darnos tanta variedad de animales para nutrirme y disfrutar. Que pueda ser distinguida, como tu pueblo, en cada aspecto de mi vida. En el nombre de Yeshúa. Amén.

Hoy agradezco por:

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Gracias Padre por darnos estas leyes dieteticas, y los animales para alimentarnos y resguardar la salud, al obedecer. Amen