
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #62
PASOS PARA ORAR Y PEDIR RESTAURACIÓN
Acuérdate, oh Señor, de lo que nos ha sucedido. Mira y ve nuestro oprobio. Cayó la corona de nuestra cabeza. ¡Ay de nosotros, porque hemos pecado! Pero tú, oh Señor, reinarás para siempre; tu trono es de generación en generación. ¿Por qué te olvidarás de nosotros para siempre y nos dejarás a lo largo de los días? Haz que volvamos a ti, oh Señor, y volveremos. Renueva nuestros días como en los tiempos pasados.
Lamentaciones 5:1, 16, 19-21 (RVA2015)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
El capítulo 5 del libro de Lamentaciones nos enseña cómo orar por restauración. El primer versículo comienza con una palabra clave para realizar nuestra oración: “acuérdate”. Esta palabra nos lleva a tener una actitud de humildad y a aproximarnos al Señor pidiéndole que recuerde sus promesas, su compasión y su misericordia, alejándonos de realizar una oración basada en nuestros propios méritos, los que ciertamente están lejos de poder ser recompensados.
El evangelio recoge un caso en el que se puede ver la diferencia entre una petición al Señor conforme al propio mérito o parecer, y otra petición realizada con humildad, utilizando la palabra clave “acuérdate”:
Lucas 23:39-43 “Uno de los malhechores que estaban colgados lo injuriaba diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! Respondiendo el otro, lo reprendió diciendo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, padecemos con razón porque estamos recibiendo lo que merecieron nuestros hechos pero este no hizo ningún mal. Y le dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” [énfasis añadido].
Los versículos mencionados del capítulo quinto del libro de Lamentaciones también nos presentan cuatro pasos para orar y pedir restauración: el primer paso consiste en no exigir nada al Señor, sino en pedirle que se “acuerde” de nuestra situación. El segundo paso es la “confesión” de nuestros actos, no porque El Señor no sepa qué hemos hecho, sino que nos referimos a ponernos de acuerdo con El Señor y reconocer que si no fuera por su gracia ¿quién podría ponerse en pie?. El tercer paso es reconocer la soberanía del Señor, y el cuarto paso nos lleva a suplicar por la restauración, sobre todo por la restauración de los dos campamentos del Señor, de Israel.
ORACIÓN
Amado Padre, acuérdate de tu pueblo, Señor, y permite que haya restauración de las dos casas de Israel, permite que Israel vuelva a ti y acuérdate de mí también, Señor. Permíteme reconocer tu grandeza y dame un corazón humilde que reconozca mi bajeza y mi necesidad de volver a Ti. Amén.

Hoy agradezco por:

Padre te pido que te acuerdes de tu pueblo y de los que fuimos injertados ,para que podamos ver la unión de las dos casas Amén