
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #51
NO ES DEMASIADO DIFICIL
Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.
Deuteronomio 30:11-14 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Por años nos enseñaron que obedecer los mandamientos de Dios era demasiado difícil. El versículo 11, según la versión Traducción en Lenguaje Actual (TLA), dice: “estos mandamientos son fáciles de obedecer y cualquiera puede cumplirlos”. En el libro de Marcos, capítulo 10, se narra la historia de un joven rico que le preguntó a Yeshúa qué debía hacer para ganar la vida eterna, y Yeshúa le respondió: guarda los mandamientos. El joven contestó: "Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud". Este joven obedecía los mandatos de Dios porque, como dice Deuteronomio 30, no es difícil; lo difícil en realidad es tener un corazón recto detrás de la obediencia a los mandamientos.
1 Juan 5:3-4 dice: “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”.
La palabra “gravosos” se traduce de la palabra griega barús, que significa pesado, cargoso, duro. Entonces, sus mandamientos no son pesados, sino que la carga pesada de la que habla Mateo 23 son las tradiciones de hombres, de los rabinos. Nuestro Mesías nos ha dado la correcta interpretación de la Ley y esta no es una carga pesada. Yeshúa dijo: “Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana” (Mateo 11:29-30, RVR 1960).
El texto también dice: “Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas”. El apóstol Pablo cita estas palabras en Romanos 10:6-7: “Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo); o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos). Mas, ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón”.
Pablo está dando el mismo consejo que en Deuteronomio: Cristo es la Palabra hecha carne. Es un error doctrinal creer que los mandamientos son difíciles de cumplir. Lo difícil es vivir sin Dios, vivir de la forma en que nosotras queremos y cosechar las consecuencias.
Si quieres profundizar en este tema, te dejamos material complementario:
→ Deuteronomio 30 | Condiciones para la Restauración de Israel
ORACIÓN
Amado Padre, hoy comprendo que tus mandamientos no son pesados, no son difíciles de cumplir. Yeshúa dijo: “conocerán la verdad y la verdad los hará libres” (Juan 8:32), y esto es lo que he experimentado en mi vida al conocerte y obedecerte: ¡soy realmente libre! Sigue enseñándome, cambiando mi ser a través de tus instrucciones. Guíame a toda verdad. Te necesito, Padre, en cada área de mi vida. Te lo pido en el nombre de Yeshúa. Amén.

Hoy agradezco por:
