
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #47
LA MISERICORDIA DEL SEÑOR
Por la bondad del Señor es que no somos consumidos, porque nunca decaen sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. “El Señor es mi porción”, ha dicho mi alma; “por eso, en él esperaré”. Bueno es el Señor para los que en él esperan, para el alma que lo busca. Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.
Lamentaciones 3:22-26 (RVA2015)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
El libro de Lamentaciones se atribuye al profeta Jeremías, un profeta del reino del Sur o de Judá, quién profetizó durante 40 años que Jerusalén sería destruida, sin embargo, su vida profética no tuvo éxito dentro de su pueblo.
En el primer capítulo del libro de Lamentaciones podemos ver los resultados y las consecuencias de la maldad y del pecado, y en el segundo capítulo de este libro vemos que todo puede ser destruido en un momento y que El Señor disciplina a sus hijos. Por otro lado, en los capítulos tercero al quinto encontramos esperanza tras el castigo de nuestros pecados.
El Señor nos presenta esta porción del libro de Lamentaciones para ayudarnos a levantar nuestro ánimo en los peores momentos de aflicción y dificultad, para enseñarnos que “por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos”. No importa lo mal que la estemos pasando, ya que si no fuera por la misericordia de Dios no tendríamos esperanza.
Si bien, según nuestro propio juicio podríamos concluir que “merecemos la perdición”, la realidad es que, a pesar de todo, “no estamos en el infierno”, por tanto, ¡grande es su misericordia!. Si no fuera por su misericordia, hubiéramos sido consumidos hace mucho tiempo.
Por tanto, El Señor nos enseña que aunque no tenemos lo que queremos, debemos agradecer que gracias a su misericordia no recibimos lo que realmente merecemos. También nos recuerda que no necesitamos algo, sino que lo necesitamos a Él, nuestra porción, nuestra recompensa, la fuente de satisfacción de nuestra alma. Nuestro regocijo y nuestra felicidad está en tenerlo a Él.
ORACIÓN
Amado Señor, gracias porque cada día al despertar tú me das una nueva oportunidad de volver a empezar. Cada día al dormir tú me recuerdas que mi cuerpo, mi mente y mi existir dependen solamente de ti. Padre Amado, ayúdame a recordar que Tú me das todo conforme a tu misericordia y que no necesito de una circunstancia para ser feliz, sino que tenerte a ti es todo lo que yo necesito. En tu nombre oro. Amén.

Hoy agradezco por:

Gracias Aba por tu constante misericordia, gracias por la oportunidad que nos das hoy de vivir para agradarte 💛
gracias Señor por recordarme que no dependemos de una circunstancia para ser felices, si no solo depender de Ti ✨🩷