
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #27
APACENTAD EL REBAÑO DE DIOS
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.
1 Pedro 5:2-3 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Este llamado a los ancianos, siendo Pedro uno de ellos también, es a cuidar y alimentar a las ovejas. El apóstol ocupa palabras clave para entender la dinámica de la congregación. Primeramente, Pedro no se considera mayor a los otros ancianos, y luego cuando habla de las ovejas, éstas están entre ellos, no por debajo. También dice claramente que el rebaño es de Dios, las ovejas no les pertenecen a los pastores por lo que no pueden disponer de ellas o exigirles obediencia. Solo hay un pastor, Cristo, el buen pastor que da su vida por las ovejas (Juan 10:11).
Este tema es persistente hasta el día de hoy. Pero Dios promete que librará a las ovejas de estos pastores deshonestos. Dice en Ezequiel 34:2 “¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas”. Este pasaje critica duramente a los líderes que han usado su posición para beneficio personal y que no han cumplido con su responsabilidad de cuidar del rebaño de Dios. Es la misma exhortación de Pedro a los pastores, advirtiéndoles contra el uso egoísta de su autoridad y llamándolos a servir con humildad y dedicación.
Pedro les instruye, a pastorear como voluntarios, no haber sido ordenados a la fuerza, no buscar lucro por la enseñanza, estar con un corazón siempre dispuesto, no adueñarse de las ovejas, sino cuidarlas y enseñarlas mediante el ejemplo. La responsabilidad de los líderes, entonces, es reflejar el carácter y la dedicación de Yeshúa hacia las ovejas, sirviendo con sacrificio y amor.
Finalmente, podemos entender que el rebaño de Dios en este capítulo no es solo una comunidad de creyentes presentes en tiempos de Pedro, sino un pueblo en proceso de restauración, volviendo de los cuatro puntos de la Tierra, que anticipa el reino de paz y justicia que Yeshúa traerá al volver.
ORACIÓN
Mi buen Pastor, gracias por el alimento y cuidado que recibo de ti. Gracias por no olvidarte de mí y buscarme cuando estaba perdida. Te pido por la restauración de tu rebaño, que está perdido en congregaciones que los oprimen, que oigan tu suave silbido y se acerquen a tu Palabra. En el nombre de mi pastor Yeshúa. Amén.

Hoy agradezco por:

Padre gracias por cuidarme por enseñarme tu palabra, ayúdame a compartir tus enseñanzas con otras personas No para lucrar sino para tu honra rey de reyes señor de señores Amén
Gracias Padre por el alimento espiritual, y físico que me provee cada día renovando mis fuerzas, y perdóname cada día Amen