
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #24
SIN DIVISIÓN ALGUNA
Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis toda una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir que cada uno de vosotros dice: “Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo”. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?
1 Corintios 1:10-13 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Se acostumbraba a que los alumnos de un maestro debían tener una lealtad exclusiva hacia él. Era común que los alumnos de maestros rivales discutieran sobre los méritos de sus respectivos mentores y, por tradición, rivalizaran unos con otros. En este contexto, los corintios, bautizados por algún ministerio como el de Pablo, Apolos o Cefas (Pedro), también adoptaron una actitud de seguidores exclusivos, peleando entre ellos por la preeminencia de su maestro.
Ante esta división, Pablo pregunta: “¿Está Cristo dividido? ¿Acaso fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?” (1 Corintios 1:13). Con estas preguntas retóricas, el apóstol subraya que no fue por los méritos de ningún hombre, sino por Yeshúa el Mesías que todos habían recibido salvación. Luego declara en el verso 17: “No fui enviado a bautizar, sino a predicar el Evangelio”, refiriéndose a las buenas nuevas que desde el Sinaí fueron proclamadas (Salmos 68:11) y que culminaron en el sacrificio redentor del Mesías para salvar a su pueblo de sus pecados.
Pablo insiste en que no debe haber divisiones entre los creyentes, sino unidad en cuanto a la Torá y el testimonio del Mesías. Esta exhortación es especialmente relevante en un mundo donde cada día surgen más religiones y sistemas organizados, que actualmente ascienden a unas 4,200 religiones registradas. Cada una de estas organizaciones busca seguidores, y sus adherentes frecuentemente rivalizan, defendiendo la superioridad de su fe o sistema.
Sin embargo, el apóstol Pablo nos llama a hablar y actuar como un solo cuerpo, centrados en lo esencial: la Torá y el testimonio de Yeshúa el Mesías. Esto es clave para reconocer a los santos del Altísimo, como se declara en Apocalipsis 14:12: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Yeshúa”.
Por lo tanto, nuestra prioridad no debe ser exaltar a hombres, sistemas, denominaciones o religiones. Nuestra misión es obedecer y predicar la Palabra, exaltar a Yeshúa el Mesías y estar todos en un mismo sentir, unidos en el propósito de dar gloria al Único digno de ser alabado.
ORACIÓN
Oh Señor, te exalto y te doy gracias por permitirme entender que no viniste a establecer religiones o sistemas, sino a darnos vida. Tus mandamientos me permiten tener una mejor forma de vida, y tu sangre derramada en la cruz me da la posibilidad de volver al pacto hoy. Permíteme honrarte solo a Ti. Te lo pido en tu nombre, Yeshúa, amén.

Hoy agradezco por:

Gracias padre por dar tu vida por mi, aun sin merecerlo, gracias por ese amor tan grande tu palabra dice cree y obedece si padre obecer tus leyes y estatutos y creer que tienes grandes cosas para mí vida en el nombre de yeshua Amén
Te agradezco Señor por la liberty y por tu inmenso amor al permtir conocer la verdad de tu palabra ,Padre bendito que la honra y la gloria sea solo parati ,Amèn.
Gracias Padre porque tu moriste por mi en la cruz ,ningun otro cada dia revelate a mi vida Amen
Gracias Abba por la misericordia que tuviste conmigo al revelarme la verdad en las escrituras y abrir mis ojos y hacer arder mi corazón como a los caminantes de emaus. Te amo Yeshúa Salvador del mundo.