
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #15
PESAJ Y PANES SIN LEVADURA
Estas son las fiestas señaladas por el Señor, santas convocaciones que vosotros proclamaréis en las fechas señaladas para ellas: En el mes primero, el día catorce del mes, al anochecer, es la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura para el Señor; por siete días comeréis pan sin levadura. En el primer día tendréis una santa convocación; no haréis ningún trabajo servil. Y durante siete días presentaréis al Señor una ofrenda encendida. El séptimo día es santa convocación; no haréis ningún trabajo servil.
Levítico 23:4-8 (LBLA)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Por muchos años se nos dijo que las fiestas de las que habla la Torá eran fiestas de los judíos. Al leer el texto, es muy claro que las fiestas las estableció el Señor y que son sus fiestas. Como sus hijos, quienes nos postramos ante Él, tenemos el privilegio y deber de disfrutar de Sus fiestas. Estas convocatorias se dividen en dos grupos, las de primavera (Pascua - Panes sin levadura, Primicias y Pentecostés) y las de otoño (Trompetas, Día del perdón y Tabernáculos). El Señor nos instruye sobre cómo celebrar cada una de ellas en Levítico 23, Deuteronomio 16 y Éxodo 23 y 34. Resulta impresionante poder comprender cómo cada una de ellas habla de nuestro Salvador Yeshúa; Él es el cordero de la Pascua, Él es el pan sin levadura.
Pascua y Panes sin levadura son dos sucesos diferentes. La Pascua (en hebreo, Pésaj) se celebra el 14 de Aviv entre las dos tardes. Corresponde al día en que se sacrificaba el cordero y es un día laboral. Yeshúa, justamente, fue crucificado este día del sacrificio, cumpliendo lo anunciado por los profetas. Él es el Cordero que libra a su pueblo de la muerte y su sangre fue como aquella puesta en los dinteles de las puertas de los hebreos cuando estuvieron en Egipto, por donde la muerte no pudo entrar, previo a la liberación del pueblo de Israel. Pero esta vez, la sangre del Cordero nos libra de la muerte eterna.
Panes sin levadura se celebra el 15 de Aviv y, durante siete días, se nos demanda comer panes no leudados, desechando previamente de nuestros hogares todo pan leudado. La levadura representa el orgullo, la jactancia, el egoísmo en el corazón del hombre, y esta fiesta nos invita a reflexionar sobre lo dañino que es para el carácter.
Mucho podríamos mencionar sobre el significado profético de estas fiestas, pero te invito a reflexionar en quién es el verdadero pan sin Levadura. En Filipenses 2:3-11 se nos hace un llamado a ser imitadores de Yeshúa:
“No hagan nada por orgullo o sólo por pelear. Al contrario, hagan todo con humildad, y vean a los demás como mejores a ustedes mismos. Nadie busque el bien sólo para sí mismo, sino para todos. Tengan la misma manera de pensar que tuvo: Aunque Cristo siempre fue igual a Dios, no insistió en esa igualdad. Al contrario, renunció a esa igualdad, y se hizo igual a nosotros, haciéndose esclavo de todos.
Como hombre, se humilló a sí mismo y obedeció a Dios hasta la muerte: ¡murió clavado en una cruz! Por eso, Dios le otorgó el más alto privilegio, y le dio el más importante de todos los nombres, para que ante Él se arrodillen todos los que están en el cielo, y los que están en la tierra, y los que están debajo de la tierra; para que todos reconozcan que Jesucristo es el Señor y den gloria a Dios el Padre”.
Yeshúa nos dio el mayor ejemplo de un pan sin levadura; Él, siendo Dios, pasó toda clase de humillación, hasta morir desnudo en una cruz por amor a nosotros.
Hoy que estamos celebrando esta fiesta, analicemos si en nuestra manera de vivir, de hablar y de pensar hay rastros de levadura que necesitemos depurar. Esta es la verdadera celebración que a Dios le agrada.
Si quieres profundizar en este tema, te dejamos material complementario:
ORACIÓN
Amado Padre, por muchos años estuve lejos de Ti, del Pacto y por tanto de tus fiestas. Gracias por devolverme el privilegio de celebrar tus convocatorias, cumpliendo lo anunciado por los profetas. Ayúdame a traerte honra y honor en ellas con mi vida, quita todo rastro de levadura de mí y enséñame a seguir el ejemplo de mi Señor y Salvador Yeshúa. En Tu nombre. Amén.

Hoy agradezco por:

Gracias al Eterno, por este hermoso equipo que hace posible todo esto.
Gracias por su entrega y labor porque sin duda se siembra la palabra en cada corazon de quienes les lee y les escucha.
Gracias amado Padre te bendecimos por tan hermoso regalo.
Queridas hermanas!! Muchísimas gracias por todo su trabajo y esfuerzo!! Tengan por seguro que en cada una de nosotras están dejando una gran enseñanza de la palabra del Señor y el efecto que causa en nuestro hogar y con nuestra familia es enorme!! Sin duda la recompensa que recibirán será muy grande de parte del Eterno!! Les mando un abrazo con todo mi corazón y gratitud!!