
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #87
Reconocer a quién escuchar
Y este es el amor que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo. Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras. Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido. Los hijos de tu hermana, la elegida, te saludan. Amén.
2 Juan 1:6-13 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Juan comienza exhortando el proteger la fe manteniéndose firmes en amor y verdad, señala la relevancia del amor al prójimo, ya que sin este amor, finalmente erraremos siguiendo falsas doctrinas, como Yeshúa nos dijo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35). El apóstol insta a los creyentes a mantenerse vigilantes en el camino recorrido, para no perder el fruto de su trabajo espiritual siguiendo las enseñanzas del hombre pues advierte sobre la presencia de errantes, que niegan que Jesucristo haya venido en carne y que enseñan estas creencias. A estos les llama “anticristos y engañadores”. Juan enfatiza que quienes se desvían de las enseñanzas de Cristo no tienen comunión con Dios.
Además, aconseja no regocijarse con aquellos que promuevan estas doctrinas, ya que nos haríamos partícipes en sus obras equivocadas.
Finalmente, volvemos al principio y la relevancia que tiene el amor fraternal no fingido, en la frase de despedida “espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido”, nos recuerda nuestra gran labor y profecía que muchas veces puede ser difícil: compartir con nuestros hermanos quienes aman y guardan la verdad de Dios, pues con ellos podremos gozarnos juntamente con Él: “Yo me alegré con los que me decían: A la casa del Señor iremos…Por amor a la casa del Eterno nuestro Dios, buscaré tu bien” (Salmo 122).
ORACIÓN
Gran y misericordioso Dios, gracias porque solo buscas nuestro bien, bien que solo obtendremos con Tu palabra, Dios permíteme amarte de tal manera que no caiga en falsos profetas, apártame del mal, mantenme firme y en comunión con nuestros hermanos, reúne a tu pueblo esparcido por todo el mundo para que por fin seamos un cuerpo, una casa cuya piedra angular seas tú. Trae prontamente tu nueva Jerusalén, una ciudad unida entre sí, en donde subamos todas las tribus para alabar tu nombre. Que tu nombre sea alabado eternamente, Dios gracias. En el nombre de Yeshúa, Amén.

Hoy agradezco por:

Padre gracias por ayudarme y darme las herramientas para discernir quienes buscan tu reino de verdad y apartarme de los que no lo hacen, Señor ven pronto para reinar visiblemente, y sigue reinando en mi corazón