
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #150
Cuánto bien me hace
ser perdonada
Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Salmo 32:1 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
Al comenzar en este camino de raíces hebreas, comprendemos que cuando en la Biblia se menciona la palabra pecado, esto significa transgresión de la Torá. En este verso, la palabra transgresión en hebreo es peshá, que significa defecto, fraude, infracción, maldad, ofensa, pecado. Es importante distinguir que existen tres niveles de pecado:
→Hataá: pecado por descuido.
→Avon: debilidad de carácter.
→Peshá: cuando pecamos deliberadamente, con alevosía y ventaja, en donde nos vale pecar y caemos en apostasía.
Qué dicha saber que, si nos arrepentimos, haciendo teshuvá de todo corazón, podemos restablecer nuestra comunión con Dios, y Él puede eliminar nuestras transgresiones. Por eso, el salmo inicia con la palabra “Bienaventurado”: ¡Cuán felices y dichosas somos, pues Él elimina nuestras angustias, cubriendo nuestro pecado con su misericordia!
Cualquier tipo de pecado nos separa de la comunión con el Señor y nos provoca desánimo, tristeza y hasta depresión por estar alejadas de Él. Por eso, debemos correr a Él cuando fallamos, para ser perdonadas. Este proceso nos hace dichosas y felices de estar a cuentas con el Rey de reyes y Señor de señores, quien también es nuestro Padre.
ORACIÓN
Señor, el estar ante tu presencia es entrar a la mejor dimensión que existe. Te alabo, Padre, porque cuánto bien me hace ser perdonada por Ti y no querer perder mi comunión contigo, que es el tesoro más grande que tengo. Lo agradezco en el nombre de Yeshúa, amén.

Hoy agradezco por:

Agradezco por el sacrificio de Yeshúa en cruz, que no limpia de pecados y restaura la relación con el Padre 🩷