
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #144
La Caída del Muro de Jericó
Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía. Más el Señor dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra.
Josué 6:1-2 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
En Josué capítulo 6 el pueblo de Israel enfrenta la primera gran prueba en la conquista de la tierra prometida: la ciudad fortificada de Jericó, un bastión aparentemente impenetrable.
La estrategia que Dios le da a Josué para conquistar la tierra no es convencional: en lugar de usar su fuerza, armas y tácticas militares, se les instruye marchar alrededor de la ciudad y tocar trompetas, con instrucciones muy específicas. Israel obedeció las instrucciones y, finalmente, el muro se desploma milagrosamente por el poder de Dios, demostrando que la victoria es consecuencia de la obediencia y la fe en Él.
Esta historia subraya la importancia de tener una fe activa y una obediencia total a Dios, incluso cuando sus instrucciones desafían nuestra lógica o comprensión. Hebreos 11:30 confirma este punto: “Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días”. Así, la caída del muro fue el resultado del poder y fidelidad de Dios con su pueblo, en respuesta a su obediencia.
En este episodio también vemos cómo la comunidad de Israel se mantuvo unida y en armonía para experimentar los milagros de Dios. Se puede interpretar que la marcha de los israelitas alrededor de Jericó fue un acto colectivo de fe y devoción, donde cada persona contribuyó al resultado a través de la obediencia conjunta.
Aunque las instrucciones parecían inusuales, la humildad y la disposición de Israel para someterse a la dirección del Señor hicieron posible la victoria. Esta lección es aplicable en nuestras vidas hoy: incluso cuando no entendemos completamente los caminos de Dios, podemos confiar en que su sabiduría es superior.
La caída de los muros de Jericó también nos recuerda que Dios honra la obediencia a sus mandamientos. En las Escrituras vemos que la obediencia a la Palabra de Dios santifica nuestras vidas y nuestro entorno, pues Dios bendice a aquellos que siguen su voluntad con humildad y reverencia.
ORACIÓN
Señor, gracias por mostrarme que no hay muro demasiado alto ni obstáculo demasiado grande cuando confío en ti. Ayúdame a caminar en obediencia, a mantenerme firme en la fe y a proclamar tu poder con adoración y alabanza. Que tu presencia sea mi fuerza y que tu plan perfecto se cumpla en mi vida. Amén.

Hoy agradezco por:

Ayuda Padre a andar en obediencia a ti no desviarme ni a derecha ni izquierda y enseñar en mi casa a los que me rodean y poner por obra tu palabra en el nombre de Yeshua Amen