
DEVOCIONAL MUJERES DE ORACIÓN
DÍA #138
Viviendo en obediencia
Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre.
Gálatas 1:13-16 (RVR1960)
LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO
El apóstol Pablo hace referencia a su vida pasada, cuando, siendo un observante del judaísmo, seguía con mucho celo “las tradiciones de sus padres”. Para comprender mejor este pasaje, es prudente aclarar a qué se refiere este concepto.
Para identificar un billete falso, es necesario conocer el verdadero, el original. Dentro del judaísmo, existe lo que se conoce como la Ley Oral (Torá Shebeal Peh), también llamada “obras de la Ley”, que consiste en las interpretaciones de los rabinos, ancianos o sabios sobre cómo guardar los mandamientos de la Ley Escrita (Torá Shebiketab). Estas interpretaciones toman diversas formas, como la Halajá, el Midrash, el Talmud, la Kabalá, la Mishná, entre otras. Algunos argumentan que esta Ley Oral fue dada en el Sinaí, justo después de que el Señor entregara los mandamientos, con el propósito de ampliar y guiar en el cumplimiento de la Ley Escrita. Sin embargo, lo cierto es que el Señor únicamente dio la Torá escrita, y en Josué 23:6 se nos manda a esforzarnos en guardar y hacer todo lo que se dice en la Ley escrita dada a Moisés. Cualquiera que enseñe algo fuera de la Ley Escrita está transmitiendo Ley Oral o simplemente una interpretación personal. Lo que Pablo defendía con celo no era la Ley Escrita, sino las interpretaciones de los ancianos, es decir, la Ley Oral.
En nuestra vida diaria, tal vez hemos tratado de defender conceptos denominacionales, reglas religiosas o normas humanas, incluso poniéndolas por encima de la Palabra de Dios. Pero, como Pablo, necesitamos reconocer que todo lo que es añadido a la verdad del evangelio no tiene fundamento en la Torá Escrita. Hoy más que nunca es necesario escudriñar las Escrituras, buscar la revelación del Mesías en nuestras vidas y predicar el verdadero evangelio, sin filtros humanos que desvíen su esencia.
ORACIÓN
Señor, te bendigo y te alabo porque, con gran amor, me has dado tu Palabra, mostrándome tu gracia para caminar de una mejor manera. Permíteme conocer cada vez más de tu Palabra para hablar verdad a otros y que vuelvan al redil de las ovejas. En el precioso nombre que es sobre todo nombre, Yeshúa. Amén.

Hoy agradezco por:

Gracias Padre por tu gran amor me llamaste y yo pude escuchar tu voz sin ser merecedora ,pero tu gracia me alcanzó, en el nombre de Yeshua. Amén